Última hora
Ariel Robles: “Al nuevo ministro de Hacienda le va a tocar resolver lo que el presidente anterior dejó heredado”Laura Fernández recibe obsequio enviado por Donald TrumpLaura Fernández inaugura Hospital de Día 2 en el San Juan de DiosKeylor Navas respalda a Florentino Pérez ante elecciones del Real MadridMaratón de San José cierra vías en la capital este domingoClaudia Dobles a Vilma Ibarra: “Hablando Claro fue una institución al servicio de la democracia”
Opinión

Despolitizar la Educación

Despolitizar la Educación
Esta noticia es de hace 4 años

Columna de Opinión por: Jordan U. Dondi, Director Nacional de Educación, Organización Democrática Mundial.

Durante la dictadura de Francisco Franco, la educación española fue tomada por la ideologí­a, los principios y los discursos del régimen, convirtiendo la educación en un adoctrinamiento cuasi religioso. 

El tema es abordado en una tesis de Nuria Rodrí­guez Carabello, titulada «Adoctrinamiento y educación en España durante el Franquismo» (2015).

En ella señala los esfuerzos del régimen por la prohibición de libros de texto, en los cuales se mencionaban otras formas de ideologí­a polí­tica. También se refiere al sexismo inculcado en la época, el cual denigraba y desvalorizaba la figura de la mujer, limitándola a labores domésticas y maternales, incluso explica el surgimiento de la educación diferenciada la cual dividí­a los grupos de estudiantes según su sexo, queriendo demostrar mayor desarrollo cognitivo en los hombres. El régimen también promoví­a a través de la educación los principios católicos, demostrando así­ su interés por una sociedad tradicional y religiosa. 

Es cierto que nuestra Costa Rica vive hoy en una de las democracias más estables, pero eso no nos exime de una «dictadura ideológica» o en otras palabras de la imposición de ideas. Recientemente un candidato a la presidencia defendió su posición en relación con un tema, a mi criterio, muy personal. Enseñar abstinencia en los centros educativos es promover principios religiosos que se deben enseñar en la casa. Se habló de abstinencia, pero basta un poco de imaginación para pensar en lo que harí­a un futuro gobierno de ese partido tradicional y religioso en la educación pública de nuestro paí­s. 

En el mismo sentido, la aplicación del cuestionario «Factores Asociados» por parte del Ministerio de Educación deja confusión en los docentes y en la población estudiantil al evidenciar intereses más polí­ticos que educativos. Asimismo, la aparición de proyectos de gobierno en preguntas de las cuestionadas pruebas FARO. 

Sin afán de extender lo que ya estas semanas se ha dicho en relación con la irresponsabilidad del MEP y sus jerarcas, a los ticos nos corresponde seguir pagando impuestos para que el ministerio nuevamente los malgaste en formularios que posteriormente serán destruidos. 

Todos anhelamos una reforma educativa, hace más de 10 años se solicita y ninguno de los cuatro ministros que han ocupado el cargo de turno han sido capaces de emprender el reto. Los informes del Estado de la Educación evidencian desde 2008 una serie de problemas que después de 12 años no se han solucionado. La poca competencia en matemáticas y comprensión de lectura, que fue expuesta desde la aplicación por primera vez de las pruebas PISA en el paí­s, colocándonos en una posición vergonzosa que no llegaba ni al promedio (Estado de la Educación 2013). La baja adquisición de un segundo idioma por parte de los estudiantes. Apenas un 11% de la población estudiantil alcanzaba un nivel regular en el dominio del inglés (Estado de la Educación 2011). Las Juntas de Educación desde hace 5 años presentan problemas presupuestarios y no existe un mecanismo de control y fiscalización de estas (Estado de la Educación 2017). 

Cambios en los planes de estudio, reformas en la evaluación, aprobaciones de polí­ticas educativas, jefes, directores y ministros vienen y van, y la crisis educativa sigue creciendo. 

El problema de someter el MEP al poder ejecutivo es que la educación está a merced del partido polí­tico de turno y de las fuerzas polí­ticas del momento. Cada cuatro años los docentes y el personal educativo están a la expectativa de las nuevas reformas, normas y ocurrencias del gobierno en relación con la educación. 

Nuestro paí­s necesita por la ví­a polí­tica y jurí­dica separar la educación pública del poder ejecutivo, es decir, cambiar la constitución responsablemente para que el Ministerio de Educación Pública sea administrativamente autónomo, como las universidades públicas del paí­s. 

La separación de los intereses partidarios y polí­ticos de la educación es el único medio para concretar la reforma y la transformación del ministerio más complejo de la nación. 

No necesitamos más ministros puestos por conveniencia del presidente, necesitamos ministros legitimados por los docentes y el personal administrativo de los centros educativos. 

No necesitamos polí­ticos ni académicos a la cabeza del MEP, necesitamos lí­deres con capacidad de tomar decisiones concretas, necesitamos un ministro(a) con carácter y firmeza, necesitamos un educador con ideas nuevas pero útiles para la educación costarricense. 

La educación pública no puede ser esclava de la polí­tica partidaria, porque junto con la salud es el único bien social e institucionalizado que nos hace progresar como sociedad. 

Los docentes deben tener el poder de elegir y destituir, si fuese necesario, al ministro de educación, porque solamente a los educadores les compete, no a los polí­ticos ni a las fuerzas económicas del paí­s. Al Parlamento le competerá supervisar y exigir cuentas al ministerio, pues la educación pertenece al Estado, pero no podemos continuar con un método que hoy es ineficiente. Un nombramiento de cuatro años no es suficiente para llevar a cabo la reforma administrativa, organizacional y educativa que requiere urgentemente el MEP. 

El paí­s no puede seguir perdonando el despilfarro presupuestario que ha hecho el Ministerio de Educación en los últimos años. Los docentes no merecen laborar en un ambiente cargado de responsabilidades administrativas, y sobre todo, los estudiantes no merecen una educación paupérrima. 

Repensar la educación no es cambiar temarios, polí­ticas o contenidos, repensar la educación es rediseñar el sistema educativo completamente, identificando los problemas y solucionándolos, imitando las buenas prácticas extranjeras y sobre todo, tomando decisiones inteligentes y útiles. 

Jordan Ulate Dondi, Director Nacional de Educación, Organización Democrática Mundial.

Los artí­culos de opinión publicados por Acontecer co cr, no representan la posición del medio de comunicación, ni favorecen a grupos en especí­fico, si desea que su artí­culo sea publicado enví­e un correo a prensa@acontecer.co.cr

Carlos Valencia
Escrito por
Carlos Valencia

Periodista UIA 2024. Director y Fundador del medio Acontecer.co.cr - Mención honorífica en el Premio Alberto Martén Chavarrí­a 2023, Categoría Estudiantes.

Espacio publicitario
Paute con nosotros

Llegue a miles de lectores costarricenses. +15M vistas mensuales en nuestras plataformas.

Escribir por WhatsApp
Consensus Parlamentario
Opinión

Consensus Parlamentario

Diputado del Bloque Democrático cuestiona que la elección de presidencias legislativas sea por acuerdo de todos

Recientemente, durante la instalación de una de las Comisiones con Potestad Legislativa Plena, un diputado del ahora llamado Bloque Democrático (no Bloque Opositor) corrigió a la señora Presidenta del Congreso, el letrado legislador dijo: «Señora Presidenta, la elección no fue por consenso, porque consenso viene del latín consensus que significa por el acuerdo o consentimiento de todos».

Evidentemente, la aclaración del ducho diputado no iba por la forma, iba por el fondo, porque detrás del dato etimológico lo que había era una necesidad acuciante de dejar en actas que la elección de las presidencias y secretarías de aquellos órganos legislativos no era consentido por todos, mucho menos por el ahora Bloque Democrático, sino que era asunto y antojo meramente del oficialismo.

¡Qué curioso! Una legislatura atrás no consideraron al oficialismo para la integración de ningún órgano legislativo más que la Comisión de Redacción —que aquí sí— era por la forma y no por el fondo de las iniciativas de ley.

Continuar leyendo

Jueces deben imponer penas más severas al crimen organizado
Opinión

Jueces deben imponer penas más severas al crimen organizado

Los jueces no pueden seguir aplicando penas mínimas frente al crimen organizado

Por el abogado Joseph Rivera Cheves 

Costa Rica atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes. El aumento de homicidios, sicariato, narcotráfico y delincuencia organizada ha provocado un reclamo ciudadano legítimo: el sistema de justicia debe responder con firmeza y proporcionalidad.

Las propias estadísticas oficiales y el debate nacional reconocen que el crimen organizado se convirtió en uno de los principales problemas del país.

Continuar leyendo

Cuando el arte nos reúne: el verdadero sentido de ser Banco Popular
Opinión

Cuando el arte nos reúne: el verdadero sentido de ser Banco Popular

Este es un artículo de opinión y refleja únicamente la perspectiva del autor. No necesariamente representa la postura de la redacción ni del medio.

Por Jessica Borbón Garita
Directora de Relaciones Corporativas
Banco Popular y de Desarrollo Comunal

 

Hay momentos en los que un país se reconoce a sí mismo. Momentos en los que miles de personas, sin distinción alguna, se encuentran en un mismo espacio para compartir algo tan simple —y a la vez tan profundo— como la alegría.

Continuar leyendo

Reconquista de Derechos: El Impacto de la Sentencia de la Sala Constitucional sobre la Negociación Colectiva en el Sector Público Costarricense
Opinión

Reconquista de Derechos: El Impacto de la Sentencia de la Sala Constitucional sobre la Negociación Colectiva en el Sector Público Costarricense

• La sentencia dictada por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia el 20 de marzo de 2025 marca un hito en la evolución del Derecho Laboral Público costarricense

Opinión Acontecer.co.cr

En esta resolución, el tribunal constitucional reafirma el carácter tutelar del derecho a la negociación colectiva, reconocido en tratados internacionales vinculantes para el paí­s, y declara inconstitucionales múltiples disposiciones restrictivas introducidas por la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (Ley N.º 9635).

Por Joseph Alfonso Rivera

Abogado Especialista en Derecho Público, Penal y Contratación Administrativa

Continuar leyendo