La Universidad de Costa Rica (UCR) reportó daños y faltantes que ya superan los 37 millones de colones, en un estimado parcial que continúa creciendo conforme los funcionarios regresan a sus oficinas y detectan nuevas pérdidas.
Según declaró el rector de la UCR, Carlos Araya Leandro, el informe preliminar enviado no abarca la totalidad de los daños. Precisó que aún quedan elementos por incluir en la cuantificación oficial.
Bodega vaciada y faltantes en múltiples oficinas de la UCR
Entre los hallazgos más graves, el rector confirmó que una bodega perteneciente al área de acción social fue completamente vaciada. Todos los productos de limpieza y demás artículos almacenados en ese espacio desaparecieron.
Conforme las personas trabajadoras se reintegraron a sus puestos, comenzaron a notar la ausencia de objetos en diferentes dependencias. La oficina de planificación universitaria, por ejemplo, reportó faltantes específicos que sus responsables están documentando.
También se detectó la desaparición de un horno microondas en el área de cafetería, además de otros artículos que aún están siendo identificados por los encargados de cada unidad.
El ventanal de uno de los sectores del edificio figura igualmente entre los elementos pendientes de incluir en la estimación económica total, según indicó Carlos Araya Leandro.
Proceso de inventario ordenado a responsables de oficinas
Ante la magnitud de los faltantes, la UCR ordenó un proceso formal de cuantificación en todas sus dependencias. Se les solicitó a los responsables de cada oficina elaborar un detalle exhaustivo de los objetos desaparecidos o dañados.
Adicionalmente, se pidió a las personas trabajadoras que revisaran sus pertenencias personales, con el fin de obtener información más precisa y completa para el informe definitivo.
«Se le está pidiendo a las personas que, el responsable de cada una de las oficinas, primero que haga una cuantificación, un detalle de todos esos elementos, pero también a las personas trabajadoras que verifiquen sus pertenencias personales para determinar, entonces, una información que sea más exacta», señaló el rector Carlos Araya Leandro.
El monto final de los daños podría ser considerablemente mayor a los 37 millones de colones ya reportados, una vez que concluya el inventario completo de todas las dependencias afectadas.




