El Sub Jefe de Fracción de Pueblo Soberano Juan Manuel Quesada se pronunció este miércoles sobre la crisis de seguridad que enfrenta Costa Rica, tras participar en una reunión de alto nivel convocada por la Presidenta de la República y en la que estuvieron presentes ministros y diputados de los tres poderes del Estado.
La sesión de trabajo, calificada por sus participantes como de alto valor estratégico, reunió a actores del Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el Poder Legislativo en lo que describieron como un esfuerzo inédito de coordinación institucional. En ella se compartió información sensible sobre el estado actual del país en materia de seguridad y se acordó trazar una agenda común para enfrentar la crisis.
Una crisis que “ya exportó una mano”
Juan Manuel Quesada, Sub Jefe de Fracción oficialista, señaló con contundencia que la crisis de seguridad que enfrenta Costa Rica no es reciente ni circunstancial.
«Se viene gestando desde hace muchísimos años, y que ya hoy nos exportó una mano», advirtió Quesada tras la reunión, en referencia a la proyección internacional que ha adquirido el fenómeno criminal en el país.
La expresión apunta a que las organizaciones criminales con presencia en Costa Rica han expandido ya sus operaciones más allá de las fronteras nacionales, o que el país ha comenzado a ser percibido como un exportador de violencia en la región.
Este diagnóstico fue, según indicó el legislador, parte central de los intercambios durante la mañana de trabajo, donde se pusieron sobre la mesa datos e información reservada del Estado para dimensionar la magnitud del problema.
Agenda país: unir esfuerzos entre los tres poderes
El acuerdo central de la reunión fue la construcción de lo que los participantes denominaron una «agenda única» o agenda país, que supere los silos institucionales y permita una respuesta coordinada desde los tres poderes del Estado.
Hasta ahora, los esfuerzos en materia de seguridad han operado de forma fragmentada entre el Ejecutivo —que controla las fuerzas policiales—, el Judicial —encargado de la persecución penal— y el Legislativo —responsable del marco normativo y el presupuesto—.
«La necesidad de unir esfuerzos desde el poder ejecutivo, desde el poder judicial y desde el poder legislativo, es una agenda única, una agenda país, para poder resolver el problema de la crisis de seguridad que tenemos», subrayó Quesada al referirse a los resultados del encuentro.
La iniciativa representa un reconocimiento explícito de que ninguno de los tres poderes puede enfrentar en solitario una crisis que se ha vuelto estructural.
Una mañana descrita como “muy provechosa”
Quesada describió la sesión encabezada por la Presidenta de la República como una mañana «muy provechosa», en la que el intercambio de información sensible entre ministros, diputados y representantes del Poder Judicial permitió construir un diagnóstico compartido entre instituciones que habitualmente operan con agendas separadas.
El hecho de que se haya compartido información calificada como sensible entre los tres poderes marca un nivel de coordinación que, según los propios participantes, resulta necesario para la magnitud del desafío.
No se detallaron en esta instancia los mecanismos concretos ni los plazos bajo los cuales operará la agenda acordada, pero la reunión fue presentada como el inicio formal de un trabajo conjunto que las instituciones se comprometieron a sostener.




