Lo que inició como un espacio de apertura tras la primera conferencia de prensa de la presidenta Laura Fernández Delgado terminó en un momento de tensión entre comunicadores y autoridades de Casa Presidencial.
Al finalizar la actividad, el director de Información y Comunicación, Luis Carlos Monge, junto a la asesora ad honorem Pilar Cisneros, se acercaron a los periodistas para solicitar retroalimentación sobre el formato de la conferencia.
El nuevo esquema duplicó la participación de la prensa, pasando de cinco preguntas —como ocurría en el gobierno de Rodrigo Chaves— a diez en esta primera convocatoria. Sin embargo, el mecanismo de selección generó cuestionamientos.
Actualmente, la acreditación se realiza mediante un chat oficial de WhatsApp, donde los lunes Casa Presidencial envía un mensaje y los primeros diez medios en responder obtienen espacio para preguntar.
La discusión surgió cuando el periodista Danilo Chaves, del medio La Reacción, aseguró que algunos medios serían avisados previamente sobre la apertura del chat, lo que —según dijo— les daría ventaja.
Ante esto, Monge le solicitó pruebas de dicha afirmación, lo que provocó un intercambio tenso entre ambos. «El hecho de que usted diga algo no quiere decir que sea cierto», respondió el jerarca, rechazando el señalamiento.
El comunicador Óscar Mantilla intervino en respaldo a Danilo Chaves, lo que elevó el tono del debate frente a otros periodistas presentes.
Finalmente, Cisneros intervino para bajar la tensión y aseguró que se valorarán ajustes en el mecanismo de selección de preguntas, aunque de momento se mantendrá el sistema actual basado en orden de respuesta.
El episodio quedó registrado por varios periodistas presentes y evidencia los retos en la relación entre prensa y Gobierno en esta nueva etapa.




