La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, protagonizó un momento llamativo durante la conferencia de prensa posterior a la reunión entre jerarcas del Poder Judicial, al cuestionar directamente al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre, sobre los años que lleva en el cargo.
En medio del intercambio, Fernández le consultó cuánto tiempo tenía de ser magistrado. Aguirre respondió que cerca de 37 años, lo que generó una reacción inmediata de la mandataria: “Yo tengo 39 años de vida”.
A partir de esa comparación, la presidenta cuestionó la permanencia prolongada en cargos de alto nivel dentro del Poder Judicial. “A mí me parece que todos los poderes de la República deben rendir cuentas y que no deben existir funcionarios vitalicios en la función pública”, señaló.
Fernández agregó que una trayectoria de casi cuatro décadas debe llamar a la reflexión sobre la eficiencia, la rendición de cuentas y los procesos de reelección de magistrados, dejando entrever dudas sobre los criterios utilizados.
Asimismo, aclaró que su posición no implica promover la politización del Poder Judicial, sino abrir el debate sobre la duración en estos cargos.
Tras el señalamiento, Aguirre solicitó la palabra para responder; sin embargo, el moderador de la conferencia, Luis Carlos Monge, no se la concedió por temas de tiempo.




