El abogado y excandidato presidencial, Boris Molina Acevedo, explicó que un juez de familia no puede prohibir que un menor comparta con la nueva pareja de uno de sus padres, si no existe un riesgo comprobado para su bienestar.
Molina abordó el caso de un padre que, tras casi un año separado de su esposa, buscaba impedir que su hija saliera con ella y su nueva pareja, pese a que aún se encuentran legalmente casados.
Lea también: Boris Molina afirma que los “Therians” no tienen derechos especiales ante la ley
La posición del juez y sus fundamentos legales
Según el abogado, la negativa del juzgado responde a la falta de elementos que justifiquen una restricción. «Posiblemente el juez no ha tenido ningún motivo real para determinar que su hija no pueda salir con esa persona», indicó.
El especialista aclaró que este tipo de decisiones no tienen relación con validar o no una eventual infidelidad. «No quiere decir que el juez esté fomentando el adulterio (…) el tema aquí es si existe alguna afectación para la menor», explicó.
En esa línea, señaló que si no hay evidencia de daño físico, mental o emocional para la niña, no hay fundamento legal para impedir la convivencia.
El interés superior del menor como eje central
Finalmente, Molina hizo énfasis en que este tipo de conflictos deben analizarse desde el interés superior del menor. «Tenemos que separar lo que queremos como padres de lo que realmente perjudica o beneficia a nuestros hijos», concluyó.




