El diputado Antonio Trejos Salas, de la fracción Frente Amplio por San José, presentó esta semana un proyecto de ley que busca establecer mecanismos para remover a legisladores que incurran en faltas graves al deber de probidad durante el ejercicio de su cargo.
La iniciativa fue presentada originalmente por la exdiputada independiente Katia Cambronero al final de la legislatura anterior, pero requería ser acogida por un legislador activo para mantener su vigencia tras el cambio de composición de la Asamblea Legislativa.
Un «portillo de impunidad» que el proyecto busca cerrar
Antonio Trejos sostuvo que actualmente existe un vacío legal en cuanto a las consecuencias que enfrentan los diputados cuando se determina que actuaron en contra del principio de probidad.
Según el legislador, ese vacío permite que conductas cuestionables queden sin sanción dentro del marco normativo vigente.
«Este proyecto de ley que fue presentado por una diputada independiente, que ahora yo como diputado del Frente Amplio quiero poner en discusión, busca cerrar un portillo de impunidad que existe para los diputados cuando cometen faltas al deber de probidad», sentenció Antonio Trejos Salas, diputado del Frente Amplio.
Entre las conductas que el proyecto pretende sancionar figuran el tráfico de influencias, la aceptación de dádivas, el incumplimiento de deberes y otras prácticas consideradas incompatibles con el ejercicio de la función pública.
«Lo que se busca es castigar acciones como el tráfico de influencias, la aceptación de dádivas, incumplimiento de deberes y otra serie de malas prácticas que pueden cometer los diputados y las diputadas pero que actualmente no tienen castigo, quedan impunes», recalcó Antonio Trejos.
El procedimiento para mantener vivo el expediente legislativo
Antonio Trejos explicó que la reactivación del proyecto responde a una práctica habitual al concluir un período legislativo: cuando se renueva la Asamblea, los expedientes en curso requieren ser respaldados nuevamente por legisladores en ejercicio.
«Un diputado, cualquier diputado puede presentar un proyecto de ley, pero al haber un cambio en la Asamblea Legislativa es necesario que otros, los nuevos legisladores, apadrinen el tema, lo pongan a despacho para que el proyecto de ley siga vigente y pueda avanzar y discutirse para eventualmente aprobarse», señaló Antonio Trejos.
El diputado precisó que fue esta semana cuando formalizó el trámite: «Esta semana puse a despacho un proyecto de ley que ya había sido presentado por la exdiputada Katia Cambronero a finales de la legislatura anterior», afirmó.
Punto de partida para fortalecer la rendición de cuentas
El deber de probidad es un principio contemplado en distintas normativas que regulan el desempeño de los funcionarios públicos en Costa Rica, y obliga a actuar con honestidad, integridad, rectitud y lealtad hacia el interés público.
Antonio Trejos reconoció que la propuesta puede ser modificada durante su trámite parlamentario, pero la defendió como un primer paso necesario para fortalecer la rendición de cuentas dentro del sistema político costarricense.
«Es un buen proyecto, se puede mejorar, van a haber reformas que le daremos en el camino, pero es un buen punto de partida», advirtió Antonio Trejos, diputado del Frente Amplio por San José.
Con esta presentación, Antonio Trejos coloca en la agenda legislativa una discusión que hasta ahora no ha tenido respuesta concreta: qué herramientas tiene la ciudadanía para exigir consecuencias cuando un diputado traiciona el mandato que recibió.




