En el momento en que Washington y Teherán agudizaban su pulso militar en el Golfo Pérsico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este miércoles 3 de junio de 2026 con una declaración inesperada: dejó abierta la posibilidad de sentarse frente a frente con el ayatolá Mojtaba Jamenei, máxima autoridad de la República Islámica de Irán.
La afirmación llegó durante su participación en el pódcast Pod Force One, del New York Post, en una jornada marcada por el cruce de ataques en aguas del Golfo y por la condena generalizada del mundo árabe ante las ofensivas iraníes contra Kuwait y Baréin.
«Me gustaría conocerlo. Me encantaría conocer a todo el mundo. Me gustaría conocerlo y probablemente nos reuniremos en algún momento, dependiendo de cómo se desarrollen las cosas», declaró Donald Trump.
Quién es Mojtaba Jamenei y por qué genera tanta incertidumbre
Con 56 años, Mojtaba Jamenei ascendió a la cúspide del poder iraní después de que una operación conjunta entre fuerzas de Estados Unidos e Israel acabara con la vida de su padre, Alí Jamenei, quien había encabezado el régimen desde 1989. En esos mismos ataques murieron otros integrantes de la familia Jamenei.
Desde entonces, el nuevo líder supremo ha optado por un hermetismo casi total: no ha aparecido en ningún acto público y solo se comunica a través de mensajes escritos. Ese silencio ha disparado las especulaciones sobre su salud y, en algunos círculos, incluso sobre si continúa con vida.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, señaló el martes que a su juicio Mojtaba Jamenei sigue vivo, aunque desde el Pentágono trascendió la sospecha de que sufrió graves heridas en un ataque anterior.
«Si te fías de las historias, le faltan muchas partes del cuerpo», sentenció Donald Trump al referirse al paradero y condición física del líder iraní.
Sin embargo, la incertidumbre física no impide que Donald Trump lo considere un interlocutor válido. El mandatario estadounidense aseguró que Mojtaba Jamenei «está involucrado» en el proceso de negociación que busca frenar las hostilidades entre ambas naciones.
«Dicen que él da su aprobación, porque así ha sido durante mucho, mucho tiempo. Su padre y luego él, supongo que es una sucesión», apuntó Donald Trump.
La mesa de negociación no se detiene pese a los disparos
Aunque los cañones no han callado, los canales diplomáticos tampoco se han cerrado. Desde hace semanas, delegaciones de Washington y Teherán trabajan sobre borradores de un acuerdo que contemplaría el fin del conflicto y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, arteria vital para el tráfico global de petróleo.
Irán ha puesto sobre la mesa una condición que hasta ahora traba el avance: el cese de la ofensiva israelí en el Líbano. Por el lado estadounidense, cualquier entendimiento exige que aliados como Arabia Saudí y Catar se incorporen a los Acuerdos de Abraham y normalicen así sus vínculos con Israel.
El cruce de ataques en el Golfo Pérsico registrado este miércoles complicó aún más ese delicado equilibrio. Teherán justificó sus acciones como una respuesta defensiva ante lo que describió como una agresión previa de las fuerzas armadas estadounidenses.
El mundo árabe condena los ataques iraníes contra Kuwait y Baréin
La jornada dejó además una condena en bloque de la región: Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) rechazaron de forma unánime los ataques lanzados por Irán contra Kuwait y Baréin, calificándolos de flagrantes violaciones al derecho internacional.
Kuwait confirmó al menos una víctima mortal directa como consecuencia de esas acciones. Paralelamente, la prensa estatal libanesa informó de un bombardeo sobre un vehículo en las cercanías de Beirut, evidencia adicional del alcance regional que ha adquirido el conflicto.
Gaza: más víctimas civiles por ataques israelíes con drones
Mientras el foco internacional se concentraba en el Golfo, la Franja de Gaza volvía a pagar el precio más alto. Un dron israelí impactó este miércoles contra el patio de una vivienda de la familia Al Aidi, cerca de la rotonda de Makki, en el campo de refugiados de Maghazi, en el centro del territorio. El ataque dejó al menos dos personas sin vida; los heridos fueron trasladados al Hospital de los Mártires de Al Aqsa, en Deir al Balah.
Fuentes médicas locales informaron además del fallecimiento de Hassan Muhammad Abdul Aziz Salama, de 66 años, a consecuencia de las heridas recibidas el martes durante otro ataque con dron israelí en la zona de Al Maghraqa, también en el centro de Gaza.
«Irán respondió tras el ataque de EE. UU.», afirmó Teherán en un comunicado oficial, presentando sus acciones en el Golfo Pérsico como una respuesta defensiva ante la agresión estadounidense.




