El director general de la Organización Mundial de la Salud, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró este martes estar «profundamente preocupado por la magnitud y la velocidad» del brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo y Uganda. El brote acumula 131 muertes y más de 500 casos sospechosos, según el ministro de Salud congoleño, el doctor Samuel Roger Kamba.
Virus Bundibugyo en la provincia de Ituri
El agente causante es el virus Bundibugyo, y la epidemia golpea principalmente la remota provincia de Ituri, al noreste del Congo, con 30 casos confirmados. En Uganda se detectaron dos casos verificados por laboratorio en Kampala, correspondientes a ciudadanos congoleños que ingresaron desde la zona afectada, sin que se haya registrado transmisión local.
Cronología del brote
El primer caso sospechoso fue un trabajador sanitario cuyos síntomas comenzaron el 24 de abril y que falleció en Bunia. El 5 de mayo la OMS recibió alerta de una enfermedad desconocida con alta mortalidad, y el 15 de mayo se confirmó el virus Bundibugyo como agente causal. Jeremy Konyndyk, ex funcionario de USAID, advirtió que múltiples «generaciones de transmisión» debieron haber pasado desapercibidas.
OMS declara emergencia de salud pública de importancia internacional
El domingo, la OMS declaró la epidemia como «emergencia de salud pública de importancia internacional», en una decisión histórica: es la primera vez que un director general emite esa declaración sin convocar previamente un comité de emergencia.
«No tomé esta decisión a la ligera», advirtió Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El médico Craig Spencer, sobreviviente del ébola en 2014, señaló que la dimensión real del brote podría ser mucho mayor a la reportada oficialmente.
Estados Unidos restringe viajes y genera controversia
Estados Unidos invocó este lunes una ley de salud pública para limitar el ingreso de personas provenientes de la región, tras confirmarse un caso en un ciudadano estadounidense en Congo. La medida fue criticada por los Africa CDC, que advierten que «las prohibiciones de viaje pueden perturbar la vida y la economía» sin contener necesariamente la epidemia. El Departamento de Estado emitió además una advertencia formal para evitar viajes a Congo, Sudán del Sur y Uganda.




